Sobre los comentarios que nos hacen.

2 - Comentarios
Apreciados lectores:

Quiero compartirles un tema del que nunca he escrito, y tampoco he visto a alguien hacerlo hasta hoy; se trata de los comentarios que nos escriben ustedes, de los cuales el 98% están a la vista.

Seguramente han notado que la mayoría están moderados, pues cuando usted envía uno en cualquier blog del grupo, aparece el texto que dice: Se ha guardado su comentario y podrá visualizarse una vez que el propietario del blog lo haya aprobado." La pregunta sería ¿por qué es necesario moderarlos?

En primer lugar, estoy consciente que no soy un "sabelo-todo", ni pensarlo; tengo errores y mucho que aprender del Señor y de ustedes; sin embargo, lo poco aprendido hasta hoy en los caminos del Señor, es lo que trato de compartir con cada uno.

Cuando publico un tema, sé que lo hago para un amplio público en todo el mundo; pues el internet no conoce barreras. Algunos de ustedes son eruditos académicamente respetables: Teólogos, profesionales, hombres de negocios, etc. Algunos son creyentes buscando ser edificados o reconciliados con Dios, otros curiosos acerca de los cristianos, y otros probablemente ateos buscando justificarse. Algunos son diestros en usar la tecnología especialmente si de  informática se trata, otros con dificultad utilizan la computadora y entran a internet. Algunos muy sabios, prudentes y educados, otros no tanto.

No ha faltado quien dice las verdades de manera directa, cruel y despiadada; pero todos tienen oportunidad de someter a crítica nuestro material publicado.

Personalmente no publico comentarios faltos de respeto, prejuiciados, ofensivos o con amenazas; pues, pienso que no traerían ningún provecho para las demás personas; ya que dañarían, prejuiciarían o difamarían a alguien.

A juzgar por la mayoría que nos escribe, me llena de alegría y satisfacción saber que algún provecho espiritual han obtenido de este esfuerzo de Grupo; pero no todo es dulces y chocolates; si bien nos felicitan, nos animan, nos dan consejos y sugerencias, no ha faltado quien nos insulta; y algunos hasta se atreven a amenazar. Pero El Señor nos defiende y fortalece.

Igual que lo hago, todos pueden expresar su opinión en estos medios; de otra manera, hubiéramos desactivado las opciones para comentarios; pero les animo a hacerlo con respeto, pues lo que ustedes escriban, será visto por miles de personas de cualquier nacionalidad, raza, sexo, estatus social o religión.

Hay verdades que hieren y lastiman, por eso es bueno aprender a decir las verdades con amor. Este servidor, ha tenido que "aprender a aprender", aunque suena redundante, es la verdad; inclusive en ocasiones he sido implacable al decir verdades que han lastimado a otros; pero nunca es tarde para aprender a corregir.

Dicen por ahí que "no es lo que se dice, sino cómo se dice", y también "las verdades dichas con amor (1 Corintios 13) es como si las sirvieran con pan y chocolate, se digieren mejor" (ese dicho yo me lo inventé, creo); y es que hasta el trabajador necesita aprender a reclamar sus derechos en la empresa.

El Señor Jesucristo, en su cátedra sobre relaciones humanas dijo: Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. Mateo 7:12

Y en cuanto a la forma en que debemos hablar también fue firme al decir en Mateo 12:35-37: Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

Y en otra ocasión dijo el Maestro: No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. Mateo 15:11

Considero que aceptar consejos y sugerencias, definitivamente los sabios lo hacen (Prov 9:8-9); y es buen signo de madurez entre aquellos que aprenden a recibir la crítica para mejorar; sin embargo, a veces podría no estarse preparado para recibir la crítica dura, pues, ¡a quién no le gusta que le digan: "Qué lindo está lo que hace, lo felicito!", pero cuando es lo contrario, como que no es muy agradable.

Siempre que publicamos algo estamos expuestos a la crítica, y es una buena manera de madurar y aprender humildad; reconocer y aceptar que no todos pensamos igual; sin embargo, es ahí donde tenemos que aprender a hacer de La Palabra de Dios nuestro regente inconmovible.

Nuestros temas son variados; en mi caso particular, algunos son breves pero cargados de pasajes bíblicos para guiar a los lectores a conocer mejor Las Escrituras, otros son experiencias personales vividas como creyente en mi relación con Jesucristo; sin embargo, eso no quita a un cristiano la facultad de abordar temas sociales desde un punto de vista subjetivo, y con propósito de despertar conciencia sobre algún tema de interés para la iglesia, o para la sociedad en sí misma.

El Señor en Su Palabra llama a los creyentes a vivir equilibrados, y a ser luz en medio de las tinieblas (Mateo 5:13-16 Vosotros sois la sal de la tierra, ...vosotros sois la luz del mundo... Así alumbre vuestra luz delante de los hombres...) Como cristianos no hemos sido llamados a aislarnos, sino a relacionarnos con todas las personas, y a tratar con ellas como lo hizo Cristo; a ser sobrios y equilibrados (1 Tes. 5:6; Tito 1:8; 2:2,12; 1 Pedro 1:13; 4:7; 5:8), lo cual implica también ser dueño de si mismos, es decir, tener control sobre nosotros mismos y no dejarnos arrastrar por pasiones egoístas de iras y vanas contiendas.

Por la razón anterior, ser cristiano no es algo digno de avergonzarse, todo lo contrario, somos un pueblo especial: Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. 1 Pe 2:9-10.

En la actualidad hay entre nosotros personas cultas, médicos, abogados, enfermeras, empresarios que llevan una vida piadosa, y son de bendición para los más necesitados en la congregación; muchos de los cuales son amigos personales míos, además de hermanos en Cristo Jesús; como también lo hubo en tiempos de la iglesia primitiva hombres cultos y ricos. Ejemplo de ello tenemos al evangelista e historiador doctor Lucas, Filemón, etc.

En conclusión, el hombre de Dios debe estar preparado para toda buena obra (1 Timoteo 3:16-17).  Un ejemplo sería si al Presidente de una nación poderosa (o de la suya) se le ocurriera buscar consejo entre los cristianos para una decisión difícil que afectaría a millones de personas, ¿seríamos los creyentes capaces de asesorarlo sabia y equilibradamente, es decir, conforme al corazón de Dios, o saldríamos huyendo porque el presidente no es cristiano? Por tal razón debemos abrir nuestra mente a todo el panorama, y como bien lo dice La Escritura: Examinadlo todo; retened lo bueno. 1 Tes. 5:21. El mismo Rey Salomón dijo: Y di mi corazón a inquirir y a buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo... Miré todas las obras que se hacen debajo del sol... Eclesiastés 1:13-14

Que El Señor nos ayude a todos.
http://stanleygomez.blogspot.com

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